Tu jubilación se juega en cinco pilares. ¿Cuál te está frenando?
Un autodiagnóstico de 25 preguntas para descubrir dónde está tu cuello de botella antes de que llegue el momento. Toma doce minutos.
Cómo usar esto
La mayoría de la gente que se acerca al retiro no tiene un problema en los cinco pilares. Tiene un problema en uno o dos, y esos le están arrastrando a los demás.
Este ejercicio sirve para encontrar cuáles son. No para arreglarlos (eso toma bastante más de doce minutos), sino para saber dónde estás parado antes de decidir qué hacer.
No venimos a decirte cómo se vive esta etapa. Es una decisión personal y es tuya. Venimos con método, con evidencia y con estructura. Quien decide eres tú, empezando por este ejercicio, que respondes por tu cuenta y que nadie más tiene que ver hasta que decidas enviarlo.
- Responde rápido. La primera reacción es más honesta que la reflexionada. Si llevas más de quince segundos en una pregunta, marca lo que sentiste primero y sigue.
- Responde por lo que haces, no por lo que sabes. Varias preguntas describen cosas que probablemente ya sabes que son buena idea. La pregunta no es si lo sabes: es si ocurre.
- No optimices el resultado. Un puntaje alto que no es real no te sirve para nada.
- Responde las 25. Al final vas a ver tu resultado por pilar, y necesita las cinco preguntas de cada uno.
Qué es y qué no es esto. Este es un ejercicio de orientación personal, no un instrumento clínico ni un diagnóstico de ningún tipo. No detecta enfermedades, no evalúa tu salud mental y no reemplaza a ningún profesional. Si algo de lo que respondas te preocupa, sea de salud, de ánimo o de dinero, la conversación correcta es con tu médico, con un profesional de salud mental o con un asesor, no con un ejercicio online.
Vida con Propósito
Dirección, identidad y estructura del tiempo. Es el pilar que organiza a los otros cuatro.
Tengo claro qué quiero hacer con mi tiempo cuando deje de trabajar, o ahora que ya dejé de hacerlo.
Mis semanas tienen una estructura que yo diseñé, no una que simplemente ocurrió.
Si mañana dejara de trabajar, no sentiría que pierdo una parte de mi valor ni de mi identidad.
Fuera del trabajo, realizo actividades que me producen una gran satisfacción personal.
Si sigo con mi vida tal como va, sin realizar ningún cambio importante, lograría hacer todo lo que me gustaría hacer en ella.
Salud Física
El objetivo es morir joven… a los 95.
Hago entrenamiento de fuerza al menos dos veces por semana.
Camino, pedaleo, nado o hago otra actividad física a ritmo sostenido varias horas a la semana.
Sé cuáles son mis necesidades nutricionales y me alimento y suplemento acorde a ellas, en tipos y en cantidades.
Tengo bajo control el alcohol, el azúcar, el tabaco y otras cosas que sé que me hacen daño.
Me he hecho todos mis exámenes preventivos en los últimos doce meses.
Salud Mental y Cognitiva
Sueño, aprendizaje y manejo de emociones. El pilar que decide si vas a seguir siendo tú.
Duermo entre siete y ocho horas la mayoría de las noches y despierto descansado.
Estoy aprendiendo algo nuevo y desafiante, fuera de lo laboral.
Cuando algo me altera, se me pasa en minutos y no me dura el día entero.
Tengo espacios en la semana donde mi cabeza descansa de verdad, sin pantallas, sin entretenimiento y sin preocupaciones.
Cuando hay tensión en mi casa, logramos conversarla y llegar a acuerdos que dejan a todos conformes.
Salud Social
El pilar que más gente subestima y el que más rápido se desarma al dejar de trabajar.
Tengo al menos tres personas a las que podría llamar de madrugada por un problema, aunque no fuera de vida o muerte.
Al menos una vez a la semana me reúno con personas importantes para mí, que no viven conmigo, a pasar tiempo de calidad.
Si dejara mi trabajo mañana, mi vida social sería igual de activa.
Tengo vínculos cercanos con personas de otras generaciones, que no son de mi familia.
Tengo conversaciones frecuentes en las que digo lo que me pasa sin miedo a que me juzguen.
Finanzas con Propósito
No cuánto tienes. Cuánto sabes de lo que tienes, y para qué lo estás guardando.
Sé cuánto cuesta un mes de mi vida. Con número, no con estimación.
Sé cuánto voy a recibir al mes cuando deje de trabajar. También con número.
Puedo acceder en menos de una semana al dinero que necesitaría para cubrir un año de mis gastos, ya sea en efectivo o vendiendo algo.
Tengo planificado con números cómo voy a financiar los años en que pueda necesitar cuidados, y lo tengo conversado con mi familia.
Lo que ahorro tiene destinos definidos y planificados, no es solo ahorrar por si acaso.
Ya sabes dónde estás parado
Calculando…
Tu perfil por pilar
Este es tu total en cada pilar, de 5 a 25. El color muestra en qué zona cae cada uno.
El efecto dominó
Cualquiera puede hacerte una lista de cinco pilares. Lo que casi nadie explica es que no funcionan por separado.
Tu pilar más bajo no es solamente tu pilar más bajo. Es el que está frenando a los otros cuatro.
Por eso es donde una sola acción genera más impacto. Este es el tuyo:
Cinco perfiles comunes
Hay combinaciones que aparecen seguido en este perfil de personas. No son categorías clínicas ni salen de un estudio: son patrones que vale la pena mirar.
Tienes resuelto el cómo y no el para qué. Es frecuente en quien lleva años planificando el retiro en una planilla: el número está, la vida que quieres financiar con ese número no.
El perfil de mayor riesgo en la transición. Tu estructura de tiempo y tu círculo social vienen del mismo lugar, así que el día que se acabe el rol, pierdes los dos.
Tu semana está llena, pero de las urgencias y prioridades de otros. Se siente como cuidar a los tuyos, y por eso cuesta tanto verlo. La paradoja es que la persona que se cuida es la que puede seguir estando.
Ningún pilar grita, y eso hace más difícil saber por dónde empezar. Las causas son variadas: puede que nada esté instalado de forma sistemática, que estés en un momento de transición, que tu vida esté efectivamente equilibrada, o simplemente que hayas respondido con cautela sin marcar extremos. Acá la pregunta útil no es cuál está más bajo, sino cuál de los cinco arrastra más a los otros. Esa respuesta está arriba.
Ordenaste la carrera, la familia y las platas. El cuerpo era el que siempre podía esperar un poco más. Es un pilar donde el tiempo perdido cuesta mucho recuperarlo, aunque sí se puede.
Si no te reconoces en ninguno, no fuerces la comparación. Estos son patrones frecuentes, no todas las categorías posibles, y tu perfil es simplemente tu perfil.
Ya sabes cuál es el pilar que te está frenando
Tener el número no cambia nada por sí solo. Lo que sí produce un cambio son tus acciones, basadas en tus decisiones. Y eso incluye decidir, conscientemente, no hacer nada por ahora.
La mayoría de la gente no llega mal al retiro por haber tomado malas decisiones. Llega mal por no haber tomado ninguna: por haber dejado que el trabajo definiera la estructura del día, que el círculo social se armara solo con quien aparecía, que el dinero se acumulara sin destino y que el cuerpo esperara a que hubiera tiempo.
Hay una persona concreta que va a heredar estos cinco pilares exactamente como tú se los dejes. Es tu yo del futuro, la persona que vas a ser en diez, veinte o treinta años. Esta persona va a heredar el cuerpo, la cabeza, los vínculos y las finanzas que resulten de las acciones que tomes hoy. No hay nadie en el mundo en mejor posición que tú para cuidar a esa persona.
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