Una forma simple de empezar las cuatro conversaciones que casi nadie tiene a tiempo, y que casi todos terminan teniendo en el peor momento.
8 páginas · PDF«Mi hijo me va a cuidar.» «Eso lo vemos cuando pase.» Ninguna de esas frases es un acuerdo — son suposiciones que nadie verificó, y que muchas veces la otra persona ni siquiera sabe que existen. Lo que sí es incómodo es la otra versión: la conversación que no se tuvo, ocurriendo en un pasillo de hospital, con prisa y con gente que no está en condiciones de pensar bien.
La guía trae una estructura de cuatro partes para plantear cada conversación sin que suene a reproche ni a anuncio, con ejemplos reales — y una hoja de preparación para llenar antes de proponerla.